ATSAW: llegan las ecolíneas aéreas

Autor/a: el 10 abril, 2012

Muy probablemente, mientras lees estas líneas, estaré regresando con mi familia de un viaje que, al final, contabilizará media docena de vuelos continentales, unos pocos miles de kilómetros, y un impacto medioambiental por persona muy alto. Viajar en avión sigue siendo, te pongas como te pongas, el medio de transporte más sucio y anti ecológico de cuantos existen. Las emisiones de CO2 que arroja uno de los mayores avances en la Historia de la Humanidad, por mucho que se compensen con impuestos voluntarios para contrarrestarlas, es uno de los grandes asuntos por resolver de nuestro tiempo (sobre todo mientras esta invención siga dependiendo en gran manera de combustibles fósiles). Por eso, encontrarme esta innovación llamada ATSAW en la revista de la compañía aérea Swiss, que podría lograr reducir considerablemente las emisiones ha despertado mi interés. A pesar de los flecos que aún tiene…

 

Tal y como se explica en la edición de abril de 2012 de la revista Swiss Magazine (distribuida gratuitamente en los vuelos de la compañía aérea Swiss), esta empresa europea ha sido una de las cinco aerolíneas seleccionadas en todo el mundo para testar una tecnología de navegación denominada Airborne Traffic Situational Awareness (ATSAW), y en febrero de este año realizó el primer vuelo comercial dotado de este sistema. El ATSAW proporciona al piloto información autónoma para poder volar a una altitud más eficiente, respecto al tráfico que le rodea, de forma que consuma menos combustible y con ello reduzca drásticamente las emisiones de CO2. Esto lo hace basándose además en las condiciones climatológicas que le permitan aprovechar el viento favorable, entre otros elementos. Todo ello basándose en la información detallada sobre la posición exacta de cada avión el aire, su velocidad y altitud, tal y como se maneja en Eurocontrol (la Organización Europea para la Seguridad en la Navegación Aérea).

 

Aún tratándose de una experiencia piloto esta innovación podría ser un primer paso hacia la sostenibilidad activa de los vuelos comerciales, siempre y cuando el factor humano en esas decisiones no se convierta en una alternativa trágica. Pero más allá de estas innovaciones es importante que, a la hora de elegir compañía, cada vez exista más trasparencia acerca de lo que las empresas de vuelos comerciales están haciendo para reducir sus emisiones. En el caso de Swiss, siempre según la revista Swiss Magazine, se ha adquirido el compromiso de reducir hasta un 25% las emisiones por pasajero/kilómetro de aquí al 2014. Un gran salto para una empresa que estuvo a punto de desaparecer y que gracias a una cadena de decisiones inteligentes (que entre otras cosas conservó el puesto de trabajo de personas que, por edad, habrían acabado en la calle en otros países) podría ponerse en la cabeza de lo que serían nuestras futuras ecolíneas áereas.

 

Compartir

 

0 comentarios

Deja tu comentario

Nos interesa tu opinión
Escribe un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *