Big data para mejorar la educación

Autor/a: el 25 abril, 2013

¿Qué tipo de datos necesitaríamos da cara a aportar mejoras en el sistema educativo español?

Ese es el enfoque que se le dio ayer, miércoles 24, al taller de co-creación que tuvo lugar en las oficinas de Quiero.

Después de una pequeña introducción sobre Quiero y Big data Week, rápidamente se puso el acento al focus principal de la jornada, de cara a entender cuáles son los datos actualmente disponibles, cuáles son los datos que necesitaríamos, y qué mejoras aportarían en el ámbito del sistema educativo.

Marcado el paraguas, el taller empezó con una presentación de los participantes y de los ponentes de cara a favorecer la interacción entre los presentes. En seguida se propició la creación de un ambiente lúdico y distendido donde primara una actitud abierta, para compartir opiniones y puntos de vista y favorecer el debate.

 

Junto a los tres ponentes invitados, hubo ocho participantes de varias profesiones de manera que estaba garantizada la heterogeneidad de puntos de vista a la hora de forma mapas mentales y reflexionar sobre los datos en la educación. Moderadoras del taller, Sandra Pina, directora del Departamento de Innovación de Quiero y Helena Martínez-Alonso, gestora de proyectos. Participaba también de Quiero, Paz Ugarte, directora de Diálogos en la Granja.

Las charlas inspiracionales de los tres ponentes abrieron camino al debate contextualizando el marco de reflexión, según las perspectiva de la empresa y de la investigación académica en ámbito económico y educativo.

Empezando por Oscar del Moral Queipo, director de Postgrado y Executive Education en la Escuela de Organización Industrial – EOI, se introdujo la necesidad de entender primero cuál es la metodología adecuada para el análisis de datos y bajo cuál perspectiva se tiene que mirar la información que tenemos o que queremos tener.

Es verdad que los datos nos ayudan a generar los modelos de análisis, pero primero tendríamos que reflexionar respecto a qué queremos extraer de esos datos, cuál es el modelo más adecuado para hacerlo, y sobre todo para qué queremos esos datos.

Relativamente a la accesibilidad y disponibilidad de los datos se hizo referencia a Red.es como la entidad pública empresarial adscrita al Ministerio de Industria, Energía y Turismo (MINETUR)encargada de consolidar el desarrollo de la Sociedad de la Información en España. En esta página web hay un apartado dedicado a datos abiertos y de libre consulta sobre varios temas.

La segunda ponencia, de la mano de Jesús M. Carro, Doctor en Economía y Profesor Asociado del Departamento de Economía de la Carlos III, nos abrió camino a la reflexión sobre las evaluaciones de las políticas educativas, implementadas o a implementar. De momento disponemos de pocos datos y poco detallados, pero los que principalmente faltan son los datos experimentales. Los datos experimentales ayudarían a entender los efectos de la implementación de las diferentes políticas. Significaría analizar opciones, como proyectos pilotos, entendiendo ventajas y desventajas de diversos escenarios antes de tomar las decisiones. En España actualmente no se analizan proyectos pilotos antes de aportar modificaciones en las actuales políticas educativas.

Otra cuestión importante es la centralización de los datos. En realidad el caso es que muchos centros educativos y muchos organismos disponen de datos a nivel interno pero se trataría de organizarlos todos juntos, centralizarlos y publicarlos. Lo que supone en muchos casos una decisión política.

La última intervención fue presentada por Daniel Santin González, docente investigador de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Complutense de Madrid. Su principal aportación fue relativa a la toma de conciencia respeto a la necesidad no sólo de tener datos, sino también de cruzar datos, y utilizarlos de otra manera, teniendo en cuenta más variables a la hora de hacer valoraciones. El ejemplo fue que no tiene ningún sentido comparar dos centros educativos solamente en base a los resultados conseguidos, sino que esos resultados hay que confrontarlos con los recursos disponibles y con toda una serie de datos menos tangibles, por ejemplo el distrito de pertenencia o las nóminas de los profesores respecto a los presupuestos totales, etc. Teniendo en cuento un espectro de datos más amplio se podría realmente entender cómo se ha ido gastando el dinero y se podría medir el nivel de eficacia de los recursos.

Todas las reflexiones apuntadas sobre post its por todos los participantes durante las intervenciones, llenaron la pizarra al final de la charlas. Asimismo, ordenando los textos se generó un árbol de reflexiones dispuestas según grandes familias de problemáticas y de datos necesarios para contribuir a las mejoras de la educación. Salieron dos grandes líneas que dieron pie a los grupos de trabajo: Eficiencia en la asignación de los recursos y mejoras en la gestión.

A partir de estas dos grandes líneas los participantes se dividieron en dos grupos para analizar, según diferentes perfiles, cuáles datos nos harían falta para dar respuesta a estas problemáticas.

Se trataron temas de trasparencia, excelencia, diversidad, eficiencia y calidad, entre otros. Pero como los resultados de ambos talleres de co-creación se van a presentar en el acto de clausura de Big Data, al cual os animamos a participar, no vamos a entrar en detalle de las reflexiones que salieron de los grupos de trabajo.

¡Seguimos un día más en Big Data week!

Eleonora Barone

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