¿Cambiamos la reglas?

Autor/a: el 12 junio, 2010

Imagen de campaña de la OIT

Imagen de campaña de la OIT

Transcribo literal la carta del Director General de la oficina de la OIT, Juan Somavia, con motivo del día internacional contra el trabajo infantil.

No se si es cuestión de marcar un gol o simplemente cambiamos las reglas, eso sí, con todas nuestras fuerzas.

Por cierto, parece que tiene muy claro lo que hay que hacer. Pues ya están tardando, sólo le quedan 5 años para cumplir con su compromiso

Oficina Internacional del Trabajo

Oficina del Director General

DISCURSOS 2010

Mensaje de Juan Somavia Director General de la Oficina Internacional del Trabajo con motivo de la celebración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil

12 de junio de 2010

“La celebración de este Día Mundial contra el Trabajo Infantil tiene lugar en un momento decisivo de la campaña cuya meta consiste en eliminar las peores formas de trabajo infantil para 2016.

El mensaje que se desprende del último Informe global1 de la OIT resulta muy claro: de no modificarse las tendencias actuales, no podrá alcanzarse la meta de 2016. Así pues, se necesita con urgencia redoblar los esfuerzos para poner fin al trabajo infantil.

En este momento en que millones de personas de todo el mundo se disponen precisamente a presenciar los eventos de la Copa Mundial de Fútbol, que se disputará en Sudáfrica, dirigimos un llamamiento urgente para “meter un  gol y erradicar el trabajo infantil”.

Los niños de todas las culturas y continentes aguardan con impaciencia este evento mundial, que ocupará sus momentos de ocio y el tiempo dedicado a jugar en los patios de los colegios y en las calles.

Sin embargo, la Copa Mundial será un evento muy secundario para cerca de 215 millones de niños, que trabajan jornadas largas y difíciles, en su mayoría en oficios peligrosos, en lugar de dedicar ese tiempo a adquirir nuevos conocimientos y a jugar.

Las nuevas estimaciones sobre el trabajo infantil presentan un panorama complejo, en el que se entremezclan algunos progresos y otros tantos motivos de alarma.

Veamos primero los aspectos positivos. El trabajo infantil ha disminuido un 10 por ciento entre los niños del grupo de edad comprendido entre los 5 y los 14 años, y el porcentaje de niños del mismo grupo de edad que trabajan en ocupaciones peligrosas ha experimentado una caída del 31 por ciento. Además, la proporción de las niñas en el trabajo infantil ha descendido un 15 por ciento.

Conviene destacar sin embargo que el ritmo de estos progresos es generalmente más lento ahora. En el grupo de edad comprendido entre los 15 y los 17 años, que abarca principalmente a los niños que han alcanzado la edad mínima legal para acceder al empleo, se ha registrado un incremento alarmante del 20 por ciento en el porcentaje de niños que trabajan en condiciones peligrosas en alguna de las peores formas de trabajo infantil. La situación es particularmente preocupante en la región del África Subsahariana, donde las estimaciones indican que esta tendencia ha ido en aumento en los cuatro últimos años.

Hemos de prestar mayor atención al objetivo prioritario de eliminar el trabajo infantil y sus peores formas para 2016.  Para lograrlo, es indispensable actuar con mayor rapidez.

¿Se trata acaso de una propuesta utópica en vista de la actual crisis económica? No, todo lo contrario: eliminar el trabajo infantil es un objetivo cuya realización no puede esperar hasta que se produzca la recuperación económica, pues es precisamente un elemento que contribuye a la recuperación y al desarrollo sostenible.

El Pacto Mundial para el Empleo, adoptado por la OIT, es una respuesta a la crisis basada en el trabajo decente, y articula una serie de medidas de políticas centradas en el empleo y la protección social, fundadas en el respecto de los principios y derechos fundamentales en el trabajo y que utilizan la herramienta del diálogo social. El Pacto también contribuye a la instauración de un marco más equilibrado para el desarrollo y por él se insta especialmente a la adopción de las medidas necesarias para impedir que se agrave la cuestión del trabajo infantil y propiciar su eliminación.

Sabemos muy bien lo que se necesita: primero, el acceso a una educación de calidad para todos los niños, al menos hasta la edad mínima de admisión al trabajo; en segundo lugar, una ampliación de la protección social, que ofrezca un resguardo a las familias y les permita mantener escolarizados a sus hijos, niños y niñas por igual, y, por último, empleos productivos para los adultos.

Mediante un enfoque integrado del trabajo decente y la posibilidad de superar la pobreza a través de dicho trabajo, no sólo los niños tendrán la oportunidad de desplegar todo su potencial, sino que también las familias y las comunidades podrán mejorar sus niveles de vida y gozar de mayor estabilidad, todo lo cual redundará en beneficio de las economías.

¡Marquemos un gol en este Día mundial contra el trabajo infantil: erradiquemos el trabajo infantil y eliminemos sus peores formas antes de 2016! “

OIT:  Informe global con arreglo al seguimiento de la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el

trabajo, Intensificar la lucha contra el trabajo infantil, Informe del Director General, Conferencia Internacional del Trabajo, 99.a

reunión, Ginebra, 2010.

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1 comentario

  • […] la visibilidad del Mundial de Futbol, además del llamamiento urgente de la Oficina Internacional del Trabajo “meter un gol y erradicar el trabajo infantil”, existen otras iniciativas […]

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