Con ganas de comer, de sexo y de… ¿altruismo?

Autor/a: el 20 enero, 2010

La revolución del conocimiento de la mente humana a través de la neurociencia dotada con Imagenes de Resonancia Magnética Funcional (fMRI por sus siglas en inglés), nos está dando sorpresas en ámbitos que se reservaban exclusivamente para doctos en ética, moral, filosofía y religión. Sin embargo, estos nuevos conocimientos están inundando estantes de bibliotecas y paginas web científicas, sin que aún tengan una permeabilidad en nuestra sociedad y sin que se esté hablando de cómo utilizar estos nuevos conocimientos para mejorar la existencia de la humanidad.

La tragedia de Haiti, representa un caso en el que la comunidad mundial tanto de organizaciones, como de individuos se volcó en esfuerzos de ayuda y altruismo a una escala cuantiosa sin precedentes promovida por las redes sociales. Millones de personas donaron dinero, materiales y/o tiempo para ayudar a un pueblo en estado crítico de emergencia.

Desde el punto de vista ético y moral, atribuimos, de forma casi exclusiva, los comportamientos altruistas a nuestra cualidad humana “espiritual”. Los debates sobre los atributos morales del altruismo han estado dominados por filósofos, teólogos y antropólogos. Aun los antropólogos menos “espirituales” ven al altruismo como una fin humano escatológico. Ernest Becker en “La Negación de la Muerte” (1974) hace hincapié en cómo el ser humano busca crear proyectos inmortales para sobrevivir su muerte, y cómo el altruismo es una búsqueda del reconocimiento social que ayude a crear estos proyectos inmortales. Pensado en la fundación Gates (Formada con inversiones de Bill Gates y Warren Buffet), uno podría estar de acuerdo con Becker.

Bienvenidos a la Biofilosofía del s. XXI

En Septiembre del 2006,  Jorge Moll (+*), Frank Krueger (*), Roland Zahn (*) y Matteo Pardini (*#), Ricardo de Oliveira-Souza(+§)Jordan Grafman (*) publicaron en Proceeding of The National Academy of Science of The United States of America, un artículo que muestra cómo los actos altruistas de donación de dinero despiertan actividad cerebral en zonas específicas del cerebro que se relacionan con actos de recompensa por actividad sexual, de comer o de recibir dinero.

Zonas cerebrales del mesolímbico estriado y los sectores dorsal y ventral del cuerpo estriado (partes del tálamo e hipotálamo) se activan durante actos altruistas que conllevan un costo al individuo; el caso de  una donación es un ejemplo claro de este tipo de altruismo.

Las hipótesis evolucionistas sugieren que durante la explosión cultural del paleolítico superior esta habilidad fue desarrollada de una forma crítica para dar paso del homo habilis al homo sapiens sapiens (hombre moderno). En este periodo muchas especies de homínidos desaparecieron, y la falta de altruismo pudo contribuir a estas extinciónes.

Por lo que de pensar que Platón, Kant o Marcel describirían las cualidades que hacen altruista al ser humano, descubrimos que la biología de la evolución da un papel importantísimo a estas cualidades para la supervivencia de nuestra especie.

Y es aquí en donde veo una clara desconexión entre el avance de la neurociencia aunado a las actividades masivas soportadas por las redes sociales, versus las actividades empresariales, las políticas sociales y de educación, y las acciones de ONGs que no aprovechan estas conexiones neurales tan poderosas y este medio digital tan masivo para mejorar nuestra sociedad. No debemos esperar a que pase un tragedia para activar nuestro altruismo de forma masiva.

¿Podemos promover actividades de ayuda mutua en una escala masiva de forma continua? ¿Cómo usar el marketing para masificar acciones altruistas existentes para que lleven al máximo su impacto social?

Nuestro cerebro está listo para esto. Y el hecho de que genere una satisfacción biológica similar al comer o tener relaciones sexuales, sólo parece confirmar lo importante que es el altruismo para la subsistencia futura del la especie humana.

(+) Cognitive and Behavioral Neuroscience Unit, LABS–D’Or Hospital Network, 2228–080, Rio de Janeiro, Brazil;

(*) Cognitive Neuroscience Section, National Institute of Neurological Disorders and Stroke, National Institutes of Health, Bethesda, MD 20892-1440;

(#) University of Genoa Medical School, 16132 Genoa, Italy;

(§) Gaffrée and Guinle University Hospital and Philippe Pinel Institute, 20270–004 Rio de Janeiro, Brazil

(‽) Respuestas cerebrales de recompensa monetaria y donación. (a) Sistema de recompensa mesolímbico-estriado, incluido el VTA y los sectores dorsal y ventral del cuerpo estriado (STR), activación de recompensa monetaria pura y donación sin costo individual (conjunto de recompensa pura versus nivel basal, y de donación sin costo versus nivel basal). (b) Área subgenual (SG) para las decisiones de donar (conjunto de las condiciones con costo y sin costo) en comparación con la recompensa monetaria pura. El área subgenual incluye el sector más posterior de la corteza orbitofrontal medial y la corteza cingulada ventral (BA 25) y la región contigua de las estructuras del tabique. (c) Las respuestas hemodinámicas de la corteza subgenual para la donación pura y las condiciones de la recompensa monetaria. (d) Una asociación positiva entre la frecuencia de la decisión de la donación con costo (la frecuencia con la que cada participante hizo donaciones con costo) y actividad en el estriado ventral con estimaciones de parámetros de comunicación de la región (VS / SR; x = -6, y = 11, Z = 4, r = 0,58; P <0,01). BOLD: el nivel de oxigenación de la sangre.

Imágenes de fMRI sobre la actividad cerebral al donar o recibir dinero

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2 comentarios

  • Hace un par de años tuve la oportunidad de asistir a una entrega de premios que concedía la Asociación de Directores de Comunicación. Uno de los premios fue para Arsuaga, el padre de Atapuerca.

    En su breve discurso dijó algo que, sinceramente me pareció brutal. Decía que el hombre en su evolución ha llegado al punto de ser consciente de su propio fin como especie, asociado a los desmanes medioambientales. Pero al mismo tiempo está en disposición de hacer frente a la tradicional evolución de las especies incidiendo en la generosidad y altruismo. “No hay motivo para dejar a nadie en el camino”

    Lo de estos días tiene mucho de drama, de injusto, de necesidad y de marketing.

    Todos debemos ser capaces de incorporar ese altruismo de una forma cotidiana en nuestra vida. Y sería interesante ver como el marketing, mal enfocado siempre hacia un cortoplacimo, nos ayuda a lograr esa cadencia que tanto necesitamos

  • JOSE LUIS MENDEZ dice:

    EL ALTRUISTA SE NACE CON ELLO Y NO SE CREA, ES DIFICIL DECIR QUE NO A MUCHAS COSAS, HAY HASTA CURSOS PARA DECIR QUE NO Y YO NO PUDE CONSEGUIRLO Y ESO ME PODIA AYUDAR A REDUCIR MI ALTRUISMO.

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