El neuromarketing

Autor/a: el 10 junio, 2011

Conocimos a Guiomar hace unas semanas, tiene un blog fantástico con el nombre de Wiseap y la invitamos a que si le apetecía en cualquier momento nos contara algo que le interesara. Hace tres días nos envió este texto que nos resulta muy interesante. !Muchas Gracias Guiomar!

Me aburro. Intento pasar lo mejor que puedo el tiempo muerto en el aeropuerto de Barajas mientras espero mi vuelo a París… Voy a cotillear el kiosco, me digo, a ver qué cuentan las revistas, por supuesto sin ninguna intención de comprar. Pero ¡Oh, sorpresa! Algo llama realmente mi atención. Leo “Neuromarketing, Fusión perfecta. Seducir al cerebro con inteligencia para ganar en tiempos exigentes” (de Roberto Álvarez del Blanco. Ed. Pearson Educación S. A. 2011). Irresistible, la curiosidad me gana y caigo en la tentación… Ya está, veintipico euros menos en la cuenta…

El tema es, sin lugar a dudas, igualmente fascinante que escalofriante, tanto desde el punto de vista del consumidor como desde del profesional del gremio. Nos estudian el cerebro para vender… ¿Funcionará? ¿Será que nos acercamos cada vez más a un futuro al más puro estilo Gran Hermano o Un Mundo Feliz?

Según una definición que aporta el libro, El neuromarketing es la utilización de métodos neurocientíficos para analizar y comprender el comportamiento humano y sus emociones en relación con el mercado y sus intercambios. Veámoslo de otro modo, el acto de decisión de compra dura sólo 2.5 segundos y lo que el neuromarketing intenta descubrir es aquellos procesos no racionales que orientan el proceso de compra, analizándolos mediante técnicas neurológicas.
Y no nos engañemos, si empresas como Pepsi, Google, Microsoft, Frito Lay (entre muchas otras más) ya emplean estos estudios para aplicarlos a sus productos, es que aquí hay un filón… ¿Y qué tiene que ver esto con salvar el mundo? Por escalofriante que este concepto parezca, como bien explicó Melinda Gates en esta charla para TED, que tenéis adjunta al fin de este post, aquellos que quieran cambiar el mundo desde el marketing, deberán estudiar e implementar en sus campañas las técnicas que vienen empleando las multinacionales. En mi opinión, ignorar el neuromarketing sería un error. Os pongo un ejemplo: A igual que una tabacalera puede estudiar los mecanismos emocionales de un consumidor para seducirle, el ministerio de sanidad puede estudiar y evaluar sus propias campañas antitabaquismo, y las estrategias de otras empresas, desde el neuromarketing para mejorar su lucha contra el tabaquismo y volverse más eficaz. Y como este imaginad las ventajas para campañas relacionadas con la sostenibilidad, desigualdad social, ONGs, etc.
Para terminar, y sin basarme en nada más que en un suponer mío, lanzo al aire una pregunta. Si se estudian las preferencias del cerebro humano y todo producto o servicio se adapta a las conclusiones que los estudios neuronales puedan proporcionar…

¿Podríamos caer en una oferta homogeneizada de productos, packagings y mensajes clónicos?

Guiomar Duarte Agustí

Compartir

 

0 comentarios

Deja tu comentario

Nos interesa tu opinión
Escribe un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *