Es el individuo el que hace la diferencia

Autor/a: el 16 marzo, 2009

banksy

Esta semana me estado rondando la cabeza la peligrosa idea de querer salvar al mundo. Me parece peligrosa por obvias razones y por millones de ejemplos de las buenas intenciones que han adornado multitud de proyectos que terminan en dramas.  Porque lo que me trae a mal traer es que en mi humilde experiencia, los cambios en el mundo o se dan en lo micro, o la hemos cagado. ¿Quién nos asegura que nuestras “verdades” o creencias beneficien a los demás?

Y desde esta pregunta existencial he aterrizado en la siguiente premisa: para bien o para mal, es el individuo el que hace la diferencia. Ya lo decía papá Darwin cuando nos abría la mente revelándonos que la evolución se da en los individuos no en los grupos.

Para mal tenemos el ejemplo cercano –en tiempo – de Madoff, que no es más que el digno heredero de algunas de las ideas de Adam Smith. En una de sus obras maestras, “La riqueza de las naciones”, este padre de la teoría Económica dice: “…no es de la benevolencia del carnicero, cervecero o panadero de donde obtendremos nuestra cena, sino de su preocupación por sus propios intereses …que proviene de nuestra propensión a intercambiar una cosa por otra ”. El egoísmo es el motor del libre mercado. Y así vemos cómo nos ha ido y lo que nos espera si nos seguimos rigiendo por esta idea. 

En otro orden de cosas, me he encontrado, en La Vanguardia, con una entrevista a Zaven S. Khachaturian, director del Lou Ruvo Brain Institute, de terapia neuronal, en la que nos cuenta que “Vivir es compadrear. Vivir es conectarse. Por eso los enfermos de alzheimer con una intensa vida relacional e intelectual resisten mejor la enfermedad y tardan más en contraerla.” Y puestos a chismorrear en el tema de la salud – que por cierto es uno de mis 5.527 temas preferidos –, encuentro una entrevista que llevaba tratando de localizar desde hace un rato: la que le hacen al Premio Nobel de medicina 1996, Richard J. Roberts. Es del 2007 pero vale la pena leerla. Entre muchas verdades bárbaras (que no barbaridades), esta eminencia critica que la industria farmacéutica quiera servir a los mercados de capital, pues –con mis palabras – no podrá entonces librarse de estar regulada a su vez por el motor de la economía: el egoísmo (de los individuos); y en sus palabras, ­–que lo dice mucho mejor –: “Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.”

Relaciono toda esta información en mi cabecita y llego a la conclusión que si un señor – como en este caso Madoff – es capaz de poner a la economía del mundo de rodillas, de resquebrajar la confianza en el sistema capitalista, ¿qué no podremos hacer cada uno de nosotros?… para bien o para mal.

Cualquier proyecto o iniciativa que no tenga como fin el beneficio personal, que no esté basado en el egoísmo, sino que contemple la realidad y los que la habitan como un Todo que afecta y a la que se afecta; cualquier proyecto que contemple al otro y nos conecte creando lazos de empatía (como este blog, por ejemplo)… será algo, al menos, distinto de lo que se lleva haciendo hasta ahora. Pero para llegar aquí, queridos amigos, necesitamos crear conciencia personal, tener opiniones personales y un criterio basado en un gran, grandísimo, bagaje cultural. Como muy sabiamente dijo Issac Newton: “If I’ve seen further is because I’ve been standing on the shoulders of Giants” Es mi humilde opinión. Pero para mejor escuchar una opinión de alguien que se ha ganado el derecho de expresarla sin tapujos, ahí les dejo la entrevista al Nobel de medicina, que se atreve a decir lo que nadie con sus credenciales se había atrevido hasta ahora.

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3 comentarios

  • Cierto es que salvar el mundo suena grandilocuente y puede llegar a tener un poso colonialista a nivel ideológico.
    En mi caso no deja de ser más que ese objetivo con el que he decidido echar andar. Pero no me olvido de lo importante del paseo y las decisiones que voy tomando para no salirme del camino.
    Ese es mi pequeño viaje.
    Es cierto que salvar el mundo no significa lo mismo para todo el mundo, como curiosamente los derechos humanos parece que son una invención occidental nacida en el inicio de la guerra fria.
    Es cierto que podemos discutir en pequeños matices, pero es cierto que los derechos humanos son unviersales, como es cierto que la ética por muchos idiomas que la utilicen siempre significa lo mismo.
    Hoy he tenido la oportunidad de asistir a un seminario en la universida complutense donde se debatía sobre la Responsabilidad Social Corporativa y su vinculación con la Reputación Corporativa. Era curioso observar como el trascurso de las ponencias al final se volvía a la base. La responsabilidad individual para actuar. El sistema y los procesos no son nada. Son las personas las que toman las decisiones, buenas o malas.
    Es cierto que es vital que estos debates formen parte de la vida universitaria. Pero también es cierto que esta mañana el jardín que rodeaba dicha universidad estaba llena de botellas de cerveza y plasticos.

  • Aleka dice:

    Gracias Jose, tanto por compartir tus palabras como tu viaje de vida. Yo también he querido y quiero salvar al mundo, cambiarlo. Como dices, hay verdades universales y por supuesto los derechos humanos han tratado de replicar en ellas. Vamos teniendo pistas para saber por dónde y cómo, y desde luego no hay que olvidarse de lo principal para no errar en el camino.
    Pero como sabiamente apuntas, aún hoy contamos con una sociedad que no está preparada para ello; una juventud (como lo fuimos nosotros en alguna medida) que son como hijos de papá, maleducados, porque sienten que todo se lo merecen: son los bebés del estado de bienestar.
    Parece que se le habla a las paredes, parece que esas ponencias no sirven de nada… pero todo sirve, todo, aunque tardemos en ver los resultados. Es más, aunque nosotros nunca veamos los resultados, tenemos la imperiosa responsabilidad de plantar ideas, iniciativas, ejemplos para que las juventudes que vienen cambien lo que nosotros ya no pudimos. Para ello, no me cansaré de insistir en que debemos invertir en conciencia.

  • maria beckmann dice:

    de acuerdo aleka . ojala junto con el tiempo seamos mas sabios, mas criticos y tercos y a la par menos egoistas (seria logico), menos egoistas, y asi creescamos .. y hagamos nuestras almas ensancharse, hasta ser enormes y hacer la diferencia

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