¡Esa actitud termita!

Autor/a: el 22 febrero, 2011

Comparto la felicidad de aquellas personas que emprenden con el objetivo de cambiar un modelo, me conmueve la gente que se implica en su trabajo porque sabe que está contribuyendo a derribar barreras a través de una realidad demoledora.

No obstante…

Existe una actitud reproducida en cada uno de los sistemas en los que nos desenvolvemos: organizaciones, familia, amistades, pareja. Seguramente alguno  la conocerá,  la llamo “Actitud termita”.

Se da en todas culturas, en todos los contextos y en todas las edades y la vemos en gente que está presente en nuestra vida y en otros que se acercan a nuestro espacio (hasta en las redes sociales), incluso posiblemente alguien la tenga intermitentemente en su ciclo vital.

La actitud termita convierte el aire en más tóxico y dificulta la respiración. La persona y su actitud denotan un malestar, y de ahí su constante retahíla de comentarios negativos y quejas sin fin.

¿Somos afortunados?

Me incomodan las angustias de los seres humanos que son privilegiados, ¡carajo! que el mundo está muy revuelto,  gran parte de la población mundial está muy mal.

Si nosotros que hemos sido unos afortunados, que nos dieron las herramientas, que con sus vaivenes fuimos criados en familias medianamente “normales”, no aprovechamos nuestros privilegios para ayudarnos a nosotros mismos e intentar ser felices, ¿quién lo hará?.

Como tantas otras cosas, alegrarse por la felicidad ajena y contagiarse de la indignación de otro ser humano u organización está mal visto. Paradójicamente, el talante cínico es el modelo de referencia en la sociedad actual, y eso es algo que tenemos que combatir con todo nuestro ahínco, porque, como tantas veces en la historia de las sociedades, con el cinismo nunca podremos salir del embrollo en que nos han y -nos hemos- metido.

Imagen: theilr

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7 comentarios

  • […] This post was mentioned on Twitter by Anais Rubió-Galván and L.Olivier Scalvinoni, ¿Y por qué no…?. ¿Y por qué no…? said: "Alegrarse por la felicidad ajena y contagiarse de la indignación de otro ser humano u organización está mal visto" http://ow.ly/410vb […]

  • andrea d. dice:

    Totalmente de acuerdo. Comparto indignación y felicidad por igual…
    Y como creo que amerita, ya que ésta fue la primera página que visité hace más de un año, que me hizo ver que otras formas de hacer las cosas son posibles, quiero darles las gracias y compartir con vosotros lo mío. Un saludo!

  • Andrea muchas gracias, como dices es necesario entender otra manera de ver y de hacer las cosas.

    Un abrazo

  • Angelote dice:

    Yo lo llamo gente cansina, por no decir algo peor. A mi también me irritan con sus lamentos y si me indignan tanto es porque en un pasado yo lo fui y a veces cuando tengo un “problema” bajo un poco la guardia. Pero hay que tener mucho cuidado porque si uno se enfada por la actitud de esta gente, estás entrando en su juego, y entonces te conviertes en uno de ellos al quejarte de ellos. A veces lo que vemos en los demás que no nos gusta lo tenemos de alguna manera, sino pasaríamos del tema y de ellos. Vamos lo que toda la vida se ha conocido como “proyectar” en psicología.

  • Andrea, Gracias por seguirnos, genial que te montes en este carro. No puede ser de otra forma, es nuestra responsabilidad.

    Un abrazo

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