Itinerarios para un cambio cultural- Responsabilidad y juventud

Autor/a: el 24 marzo, 2011

Hace unos días conocí a Rober en quiero, hablamos de lo que le gustaba, lo que quería y como podíamos hacer cosas juntos. Le pregunté si le apetecería escribir algo en nuestro blog sobre Juventud y Responsabilidad. Él todavía es joven, yo ya no.

Esto es lo que ha escrito para nosotros.

Esperar que te den la palabra es aburrido y poco productivo, quejarse de la falta de oportunidades, demasiado cómodo, derrotista e irresponsable. Aunque no se pueda exigir conciencia social a colectivos, como los jóvenes, que no suelen tener opciones para decidir u opinar en un entorno precario (laboral, sobre todo) cada vez más depredador y deshumanizado…

Como vemos ultimamente en más y más países, los jóvenes podemos ser actores principales de algo esencial en la sociedad: el cambio. Perdido el miedo al compromiso y concienciados del papel que jugamos en nuestras ciudades, los jóvenes tenemos capacidad para buscar respuestas, abrir debates, forzar soluciones o plantear nuevas fórmulas de relaciones sociales, empresariales, económicas, culturales —individual y colectivamente— asumiendo responsabilidades como eje de nuestro propio futuro. Esto, que se ha dicho tantas veces y parece de cajón, no viene mal recordarlo de vez en cuando.

La responsabilidad social en los jóvenes pasa por abandonar la tutela de sus mayores y conseguir una independencia —emancipación— desde la que aportar iniciativas y construir una identidad propia. Pensar que esto es imposible también es irresponsable: cada vez más itinerarios demuestran la autonomía de sus proyectos y constantemente aparecen instrumentos para desarrollar su profesionalidad, su calidad y su fuerza; aunque no siempre los veamos, o no queramos verlo.

“Guerra”, dibujo de Cristina Busto y Javier Lozano, dos de los artistas de “9, un proyecto de dibujo contemporáneo”

“Guerra”, dibujo de Cristina Busto y Javier Lozano, dos de los artistas de “9, un proyecto de dibujo contemporáneo”


Los jóvenes se hacen responsables de su situación. ¿Cómo se traduce a efectos prácticos? Reflexionando y desarrollando proyectos de toda índole, con mayor o menor repercusión social y a través de procedimientos tan variados como el autoempleo, la creación de pequeñas empresas, la asociación en colectivos (culturales o políticos) o a través de la creación de blogs y plataformas de opinión, por mencionar algunos ejemplos. Estas son las fuentes para crearse, renovarse y cambiar…

Instrumentos que están a disposición de cualquiera. Pero el cambio necesita su pequeña dosis de formación, su impulso. Es aquí donde entra la responsabilidad de las empresas, especialmente de grandes corporaciones, de la educación y las instituciones públicas. No siempre confían en la responsabilidad de su personal más joven, propiciando la desazón y convirtiéndose en responsables de una sociedad inmovilista y anclada en procesos repetitivos que pueden desembocar, como ya ha ocurrido, en la desesperanza o el silenciamiento de generaciones enteras.

Un ejemplo positivo de integración puede verse en iniciativas como la dela Salade Arte Joven dela Comunidadde Madrid . Desde hace un par de años ha delegado la gestión de un centro público para la difusión de arte emergente en comisarios artísticos independientes. El cambio es sencillo: han adaptado las reglas del juegomediante becas, ayudas o concursos— para que los jóvenes participen de forma activa y con puestos de responsabilidad en la gestión cultural pública.

Os presento a Rober

Roberto Vidal es un joven diseñador gráfico y editorial madrileño y el responsable de “9, un proyecto de dibujo contemporáneo”la exposición que alberga actualmentela Salade Arte Joven. Muestra la obra de nueve artistas jóvenes y programa varios talleres destinados a un público específicamente joven. Su proyecto salió ganador en la convocatoria para jóvenes comisarios por la honestidad y sinceridad de su planteamiento, creativo e integrador que se centra en la disciplina del dibujo (muchas veces considerada menor) y con una firme propuesta estética que apuesta por la actualidad, espontaneidad y frescura de las obras de los nueve artistas seleccionados:

— ¿Hay espacio para desarrollar una “responsabilidad cultural joven” aparte de becas y concursos?

Por supuesto. Lo que hace falta son ganas. Las becas y concursos permiten materializar ideas de una manera más fácil. Pero las ideas son la clave. Mucha gente joven se queja de que no hay oportunidades y se ciñen a lo existente. Otros, en cambio, son capaces de generar proyectos increíbles de manera autónoma y sin apenas recursos. Soy partidario del “Háztelo Tú Mismo”. Puede sonar  cursi pero creo —o me gustaría pensar— que con ilusión se puede conseguir casi todo.

— Según tu opinión, ¿se hace necesario un mayor “compromiso social” en el sector cultural?
El sector cultural busca siempre iniciativas nuevas. Esa es su responsabilidad. Es cierto, que existe un sector más conservador pero hay cada vez más ejemplos de instituciones u organismos (públicos y privados) que observan las carreteras secundarias de la cultura es busca de proyectos y funcionan como catalizadores. Parecen más comprometidos y arriesgan más. Todavía son pocos y se concentran en grandes poblaciones.

 

— ¿Deberían los jóvenes hacerse más responsables del entorno cultural?

 

Totalmente. Con la cultura se puede conseguir que lo que en principio se considera anómalo o raro acabe normalizándose o por lo menos respetándose. Nos hace pensar y reflexionar  sobre cuestiones de la vida diaria. Esa responsabilidad es un deber como ciudadano, con independencia de la edad.

— ¿Facilitan las instituciones culturales la incorporación de gente joven con puestos de responsabilidad? ¿Más que la iniciativa privada?

Deberían hacerlo ambas. La gente joven aporta frescura. Esto no quiere decir que cuando uno se hace mayor no tiene nada que aportar. Es una cuestión de “espíritu”, de ser receptivo a nuevas ideas. Como profesional de la cultura me gustaría trabajar siempre de manera independiente. Creo que es la única manera de aportar algo verdadero y no acabar aburguesándote. Otra cosa es que sea sostenible en el tiempo…

Gracias Rober.
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7 comentarios

  • ¡Gracias Rober por transmitir tus ganas y tu energía! Da gusto leerte.

  • Rober dice:

    Gracias a José por darme la oportunidad de escribir aquí. ¡Un placer!

  • Carlos López Bernabéu dice:

    ¡Qué bien escribe este chico!

  • gracias a ti compañero.

    ya ves que ha gustado.

    cuídate

  • rob dice:

    muy guay, gracias!

  • Rober a mis 44 me siento mucho más afín a ti y a lo que expresas, que a la INMENSA mayoría de la gente de mi edad. Bendita juventud que nos da frescura … y mucho más: ganas de vivir.

  • Rober dice:

    Gracias Luis, Carlos, Violaine. Espero poder escribir pronto de nuevo. ¡Saludos!

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