La conciencia, el pastor luterano y el oso Lucifer

Autor/a: el 24 diciembre, 2009

Toda la chalada aventura del pastor Oskari Huuskonen y su oso Lucifer por tierras  de Finlandia, Rusia y mares e islas diversos, está llena de momentos de lucidez. De hecho, la aventura en sí es es un camino hacia la luz, aunque a otros les parezca una autopista hacia el delirio. Aquí dejo un parlamento de Oskari, luterano hacia el ateísmo, que demuestra que este tío es un ejemplo a seguir:

La conciencia es una voz interna, integrada en la constitución humana, una señal, una sirena que nos impide cometer inquinidades, o avisa de que vamos a cometerlas. Ahí no hace falta la intervención de ninguna divinidad. El sentido del pecado es fruto más de la evolución, como puedan serlo los sentimientos, el sentido común o la tendencia al misticismo. Tú deberías saber -[le dice el pastor a la etóloga de lomo alto a la que se beneficia en la osera durante la hibernación de Lucifer]-, siendo etóloga, que la evolución ha hecho que se desarrollen miles de características refinadísimas que han servido para la protección de las especies y, a raíz de ello, también para la conservación de la vida en general. La conciencia sería la alarma que protege a la humanidad de la autodestrucción”.

Todo esto y mucho más en El mejor amigo del oso, de Arto Paasilinna (con una traducción muy cachonda de Dulce Fernández Anguita, por cierto).

La imagen del oso bailarín es de Hugh Magnum, de la Wikimedia. Gracias, madre.
Compartir

 

0 comentarios

Deja tu comentario

Nos interesa tu opinión
Escribe un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *