El love box, la innovación y el kamasutra social

Autor/a: el 17 febrero, 2012

El otro día me encontré con un producto que me pareció maravilloso. Se trata del Love box, un mezclador analógico hecho a mano para combinar imágenes grabadas con un iphone. Me gustó tanto que lo pedí y luego lo compartí con mis compañeros de blog. Ellos me han animado a escribir sobre ello, así que aquí estoy de vuelta.

Lo que me apasiona del Love box es que es una creación de la agencia de publicidad Honest & Smile para promocionar la web de regalos Regalador que han creado algunos de los socios de la agencia. Y ahí está lo espectacular, en vez de hacer una campaña al uso o tratar de colarnos el enesimomil vídeo viral, diseñan un producto útil y precioso que sólo se puede adquirir a través de la mencionada web. Un claro ejemplo de cómo la innovación se ha convertido en una potente herramienta de comunicación, una de las más poderosas que actualmente tenemos a nuestro alcance.

Los que nos dedicamos a la comunicación estamos hartos de oír que lo importante es relevante para el público al que nos dirigimos. Y yo me pregunto ¿hay algo más relevante que desarrollar productos y servicios que entren en nuestras vidas para modificarlas y mejorarlas? Mi respuesta es no. Y por fin llego a la parte del post en la que aclaro su impactante título, fruto de las desviaciones propias de años de trabajo como redactor publicitario. Me puedo imaginar que cuando Vatsiaiana escribió el Kamasutra lo hizo con la idea de mejorar la manera de relacionarnos para obtener un mayor placer inventando nuevas posturas. Innovación al servicio del sexo. El kamasutra social consistiría entonces en mejorar las relaciones sociales entre personas, instituciones, empresas y marcas a través de la innovación. Innovación al servicio de todos. A mi parecer esta es la oportunidad, el punto en el que se deberían encontrar la comunicación y la innovación. Porque las fronteras entre ambas cada día están menos claras. Algo que se ve claramente en casos como el del australiano Drew Smith que de pequeño soñaba con diseñar coches molones y ahora trabaja creando marcas molonas en la consultoría Sense Worldwide y organiza los célebres Creative Mornings que comenzaron en Londres y hoy se han expandido por el mundo.

Lo que ahora siento en las tripas como profesional de la publicidad es que de todo esto va la nueva comunicación. Al fin y al cabo desde pequeños nos enseñan que para felicitar el día del padre no basta con un “te quiero papá”, es mejor crear un cenicero o un pisapapeles con una piedra, eso llega más.


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