Más allá del Monte de Venus

Autor/a: el 10 noviembre, 2010

Aunque soy una mujer de 37 años algo leída y estudiada, y algo versada también en el tema de la mujer, sumergirme en las páginas del libro de la Premio Pulitzer Natalie Angier: Woman. An Intimate Geography, sólo me ha desvelado mi profunda ignorancia capítulo a capítulo. Su lectura me ha invadido, ha logrado que me cuestione y que eche a volar mi imaginación, pues sus revelaciones le han abierto muchas puertas a mi limitada razón.

Esta es la finalidad de la lectura y el estudio: el intercambio de conocimientos, la difusión de la cultura que gracias a la imprenta ha hecho posible que mucha de la responsabilidad de nuestro saber recaiga –hoy por hoy y en las democracias– en nuestras propias manos. Cierto, pero no menos cierto es que en la actualidad los gobiernos siguen detentando la autoridad de la educación. Por ello desde esta plataforma invito a los gobiernos a que incluyan este texto dentro de la educación de los adolescentes y jóvenes en los colegios como una lectura, no obligada  –que nos haría caer en su mismo pecado–, sino recomendada. Una lectura que se hiciera poco a poco, con una guía, y con debates y diálogos que la acompañaran.

Espero que ahora mi recomendación les haya despertado al menos un poco de curiosidad. Woman. An Intimate Geography es una lectura que desde la genética y el óvulo, hasta la psique de la mujer, lleva al lector de la mano por los descubrimientos más recientes y los estudios más serios que se han hecho en los últimos años acerca de la física y la biología de la mujer: la hembra humana.

Bestseller nacional en Estados Unidos, este estudio nos abofetea a veces con datos como el siguiente: Estados Unidos es el país en el que se practican más ablaciones de los genitales femeninos (clitoristomía). También nos saca una interrogante sonrisa cuando nos descubre que los hijos usan los genes de la madre más que las hijas – o sea que de alguna manera ellos nos heredan más a nosotras. Angier, columnista científica de planta en TheNew York Times, abre cuestiones espinosas como ¿qué determina nuestro género sexual? ¿las hormonas? En ese caso ¿es aceptable cambiarse de sexo y tomar terapias hormonales para ello? ¿Somos pues la consecuencia de unos químicos o hay algo más?. La postura de Angier, con su desenfadada narración, nos invita a encontrar nuestras propias respuestas y nos informa acerca de temas que quizá desconocemos ­–aunque paradójicamente hubiéramos apostado conocer–, como por ejemplo los pros y contras de quitarse la matriz o tener una terapia de sustitución hormonal a partir de la menopausia.

No sigo, pues el libro es una joya que nos descubre un universo y esta sólo es una invitación a él, pero vuelvo a insistir en sugerir su lectura entre los jóvenes (además de la nuestra por supuesto) pues creo que para hacer una diferencia hay que cambiar nuestra manera de pensar y en este tema, la mujer, ya sabemos que aún falta muchísimo para que la igualdad sea una realidad asumida desde el fondo de nuestro pensamiento y nuestro sentir. Cuando llegue el día en que pensemos y sintamos de otra forma, las acciones realmente cambiarán y probablemente estemos en condiciones de inventar algo nuevo. Para empezar podemos leerlo y así nosotras descubrirnos como mujeres, y que los varones empiecen a conocer a sus madres, a sus hijas y a sus amantes, a esos cuerpos tan desconocidos pero a los que sienten tan íntimos.

La obra de Shirin Neshat puede verse en la actualidad en la Gladstone Gallery en Nueva York

La obra de Shirin Neshat puede verse en la actualidad en la Gladstone Gallery en Nueva York

También aprovecho y les recomiendo Turbulent, la obra en vídeo de la magnífica Shirin Neshat(León de Plata 2009 en la Bienal de Venecia) que aquí les dejo para quien quiera sentir desde lo profundo el maltrato cotidiano, la diferencia de oportunidades, la soledad, la violencia, el vacío y la belleza de lo que aún implica hoy ser una mujer en este mundo de ellos.

Compartir

 

1 comentario

  • Deja tu comentario

    Nos interesa tu opinión
    Escribe un comentario

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *