Papá, ¿qué es una marca auténtica?

Autor/a: el 2 noviembre, 2017

En este marasmo de índices, reportes, consultores y temores reputacionales me acuerdo del caso de una compañía americana que tenía como una de sus pruebas del algodón entre sus directivos la siguiente reflexión: antes de tomar una decisión piensa si te avergonzarías frente a tu hijo al contársela.

Cuando hablas en el entorno profesional sobre marcas auténticas y ciudadano coherente corres el riesgo de sentirte el protagonista de la película “Los ladrones de cuerpos”. Qué fácil nos resulta salir de nuestro sentir como ciudadanos y quedarnos en nuestro yo profesional. Ahí en nuestro despacho, nuestro frenesí. Nielsen, copy, cuali, margen, KPI, consumidor, cliente. Qué puto crack. ¿Se puede construir una marca auténtica solo desde nuestro yo profesional?

Imagina por un momento que eres la directora de Marketing o el Director de Comunicación de Fabricoluegovendo S.A. ¿Te gusta trabajar en una empresa que menosprecia a tu compañera por su sexo? ¿Te sientes orgullosa de que tu empresa se lleve los cuartos a Irlanda para pagar menos impuestos en tu querido país? No hace falta banderita si no quieres. ¿Te da vergüenza ajena el margen pornográfico de tus productos? ¿Disfrutas cuando dices que tus galletas son ricas en fibra y es una absoluta mentira? Y lo sabes.

¿Por qué lo haces? ¿Por qué lo consientes? ¿A qué esperas?

Imagínate por un momento que eres un ciudadano, sí, ya sé que no es fácil. No estás solo. A la mitad más o menos, se os empieza a hacer bola eso de comprar y ya está. Empiezas a hacerte preguntas, a exigir, a cabrearte, a decepcionarte, a decidir, a premiar. No es tema de ser responsable como en el colegio, sino que empiezas a ser coherente con lo que piensas y sientes que deben ser las cosas: Pagar salarios dignos, no engañar en la publicidad, pagar impuestos como los pagas tú, reconocer los errores y pagar por ellos, preocuparse y ocuparse del medio ambiente, dar trabajo donde se hace negocio… Complicadísimo de entender.

Portada_

Hace unos meses nuestros amigos de Two much y Quiero decidimos investigar y reflexionar sobre todo esto. Si te apetece ver el resumen del estudio entra en somosquiero.com y descárgatelo. Si quieres más, pues nos tomamos un café.

De este informe se pueden sacar unas cuantas conclusiones. La mía es que los ciudadanos esperamos todas esas cosas normales y cabales de las PYMES. A las empresas grandes ya no se las espera aquí. ¿Te imaginas que una empresa grande lo hiciera? Brutal.

Nuestra sociedad no necesita empresas grandes. Necesita grandes empresas. Tan grandes como sus ciudadanos. Tan grandes como sus empleados. Tan grandes como tú.

 

Jose Illana
Fundador de Quiero.

Compartir

 

2 comentarios

  • Natalia dice:

    Estimado José,

    No sabes cuánto me gusta leer a gente que escriba cosas como las que tú escribes y saber que cada vez hay más empresas y gente que realmente quiere alinearse con sus valores en todos los aspectos de su vida.
    Sin embargo, a mi personalmente, ¡me cuesta encontrar este tipo de empresas a las que entregar mi talento y compromiso!

    Un saludo,

    Natalia

    • Jose Illana dice:

      Hola Natalia,

      Vaya por delante nuestro agradecimiento por compartir tu visión sobre la cosa.

      En nuestro caso esto lo planteamos desde un estado de búsqueda permanente. Cada día tratamos de hacer las cosas un poco mejor siendo conscientes de nuestras contradicciones. Pero ahí seguimos. Eso es lo que nos hace sentirnos felices, creo.

      Esto de tratar de hacer un mundo mejor es una cosa muy aparatosa que no puedes hacerlo cabreado ni dejando fuera a los que no ven el mundo como tú.

      Por supuesto aquí tenemos un café con tu nombre para seguir la conversación.

      Cuídate mucho

      Jose

  • Deja tu comentario

    Nos interesa tu opinión
    Escribe un comentario

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *