Por un Monopoly sostenible

Autor/a: el 14 mayo, 2009

mr_monopoly

La vida, tal y como la conocemos, se parece bastante al Monopoly. No sólo porque nos hayamos dedicado los últimos años a comprar y vender terrenos y a construir edificios y a meter a promotores (pocos) en la cárcel. Tampoco porque los billetes que nos han prestado sean de palo. Sino porque el dinero que se reparte en el juego es el que hay. Si uno gana es porque los demás pierden. Si uno acapara billetes es porque otro se queda sin ellos. Si todos se repartiesen el dinero más o menos equitativamente y se dedicasen a jugar no por el placer de ganar sino por la satisfacción de entretenerse, el juego podría durar para siempre. Como la vida misma, o sea.

Semejante cosa se me ocurrió el otro día leyendo una noticia que hablaba de los sueldos de los altos ejecutivos del Ibex. Los muchachos cobran una media de 915.000 euros. Sólo un poco por encima del salario mínimo interprofesional. El caso es que recordé los sectores en crisis. Pensé en los medios de comunicación, que reclaman ayudas al Gobierno para sobrevivir. Medité sobre las constructoras, que piden puesto que están a punto de derrumbarse. También en los bancos, que ya han recibido dinero para seguir conduciendo en la misma dirección que nos ha traído hasta aquí. No voy a entrar esta vez en lo extraño que es obligar a la sociedad a pagar dos veces: una por un servicio (periódico, piso, cuenta o hipoteca) y otra por la posibilidad de que ese servicio no se pueda seguir llevando a cabo (quiebra). Pero sí me apetece pararme a pensar sobre qué pasaría si los grandes empresarios y sus directivos repartieran un poco sus billetes del juego.

No se trata de que se rebajen hasta el salario mínimo interprofesional ni de que dejen de tener la misión de ganarse la vida (y ganar dinero) con su actividad. Nadie pretende devolver a la vida a Stalin. Se trata de alargar el juego. Resulta que la Prensa está en crisis, los medios están cerrando y echando gente pero los directivos siguen llenándose la bolsa como siempre (salvo excepciones). Lo mismo con la construcción o los bancos. Su forma de vida peligra, el juego se acerca a su fin, pero no se les ocurre alargarlo renunciando a algunos ingresos sino pidiendo que les ingrese el Estado (ergo nosotros). No es ya un asunto de justica. El problema es que el Estado también es parte del juego. Tiene el fajo de billetes que se le repartió al principio y, si se queda sin él, la partida se acaba de la peor manera posible.

El cuento se puede aplicar a todos los demás sectores. A la sociedad en general. Al sistema. No hablo del reparto de la riqueza por decreto, sino de su distrubución inteligente por acuerdo. Puesto que vivimos en comunidad y está visto que la avaricia de unos supone la pobreza de otros, convendría poner las herramientas para limitar esa avaricia y, así, paliar la pobreza.  Está claro que la acumulación de riqueza por parte de unos supone el fin de la partida para todos, incluso para los que tienen la pasta. Así que lo suyo sería que tuviesen claro que sólo reinvirtiendo esa riqueza en los demás podrán seguir jugando. Viviendo. Así sería un Monopoly sostenible, una vida sostenible.

La imagen retrata a Mr. Monopoly y está sacada de aquí.
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2 comentarios

  • aleka dice:

    Peter, esto de la economy es más hermético no ya que hermes trimegistro sino que toda la fisica y matemáticas juntas. Creo que lo hacen así para mantenernos en la ignorancia… es una sospecha. Pero tengo entendido que hay un apartado hiper maquiavélico en esto de los billetes: la deuda.
    Sí porque estas crisis cíclicas a lo largo de los 150 años aprox que lleva el sistema (cada 10 años una) las resuelven siempre igual asi que no se resuelven… Reactivan la economia inyectando más dinero, pero ¿de dónde sale este dinero?…. de la casa de moneda gringa que es de un puñaito de gente. Una cosa horrible. Así los fondos de reservas de las naciones se endeudan y claro eso lo pagamos tooodos nosotros, sí señor.
    Por lo que no me queda tan claro que siempre haya el mismo dinerito circulando, no sé, lo que sí es que cada vez se les debe más a los que ponen las reglas de este juego, porque sí muy Monopoly style, para ellos es un juego. Hoy inflan y mañana desinflan lo que quieren, lo que les conviene.
    El año pasado hubo disque crisis por escasez de alimentos, esto fue una cosa horrorosa que hicieron, mentirosisima y al final subieron los precios de la gasolina a su antojo. Ni escasez ni leches todo era especulación para comprar barato los cereales y venderlos por las nubes y en dos meses duplicar sus inversiones (claro que estos que lo hicieron fueron los mismos que retiraron su capital de los fondos de inversión generando pánico… hasta hoy), con ello sólo se generaron 100 millones más de pobres en el mundo, en 6 meses…
    En fin, más que reparto, ¿no debería algún teórico inventar de una maldita vez otro sistema para salir de las crisis?¿Acaso una alternativa al capitalismo? yo lo voy a pedir a los angelitos toodas las noches, o a quien sea. Desde esta plataforma lo imploro… sino, no salimos, me cae.

  • Que bonita idea esa de un monopoli sostenible. Sería fantástico que una juguetera pensara sobre ello. Quién sabe quizás el tablero ni siquiera sería cuadrado.
    Debo reconocer que a mi me gustaba más el petropoli… quién me lo iba a decir a mi después de unos años.

    Aleka, pienso mucho el concepto “capitalismo” y yo personalmente me declaro a favor de una economía de mercado. donde sigue habieno un intercambio de bienes y servicios que giran en torno a las necesidades de las personas y empresas. Incluso meto en necesidades cosas que simplemente nos hacen sentir bien.

    Cuando pienso en esa economía de mercado, veo perfectamente a los fenicios cruzando el Mediterraneo buscano intercambiar productos. O un mercado donde la gente pone sus puestos y venden y por supuesto compramos.

    Me temos que en algún punto el medio de intercambio se convirtio en un fin en si mismo. Ansiamos el “medio” y parece que no tiene fin.

    Estoy seguro que esto cambiará, porque ya está cambiando.

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