¿Y tú, qué comes?

Autor/a: el 2 septiembre, 2014

La inercia de la cotidianidad y el ritmo de vida frenético al que muchas personas nos supeditamos, nos han llevado a adoptar modelos de alimentación de rápida preparación y rápida de engullir. Sin embargo, si reparamos en la importancia de cómo lo que comemos afecta a nuestro organismo, a nuestra salud  y, en definitiva, a nuestro estilo de vida, vale la pena dejar a un lado las prisas para preguntarnos ¿y yo, qué como?

Hace casi treinta años, Carlo Petrini se hizo esta pregunta en Italia. Más allá de evidenciar los beneficios para la salud, la corriente filosófica Slow Food busca generar conciencia a través del conocimiento y el placer por la comida.

Entre sus proclamas encontramos llamadas a la acción como “¡Cambiemos el mundo empezando por la mesa!”

Slow Food pretende acercarnos las claves sostenibles que encierra la alimentación: el placer por la buena comida, el compromiso con su comunidad y el medio ambiente.

¿Qué es la buena comida?

No nos puede sonar extraña la expresión el buen yantar. Y es que la pasión por el buen gusto, en su acepción más sencilla, ha dejado de lado ese derecho al deleite que permite apreciar todos los matices de los alimentos. Con una degustación pausada podremos disfrutar de una serie de sabores que nos aseguren los… ¡qué bueno!

¿Cómo interviene la comunidad?

La riqueza y variedad de aromas que aporta la producción local aporta diversidad en un contexto global pero especialización y producción autóctona en la comunidad. “Escapar de la monotonía y la uniformidad de la comida rápida nos permitiría redescubrir”, reza su manifiesto.

La homogeneidad de los modelos alimentarios actuales y la falta de variedad en los mismos están llevando al riesgo de extinción una serie de alimentos que se producen a pequeña escala. Más de 1.500 alimentos están censados como tales. Esta recopilación de información se realiza a través del proyecto “Arca del gusto” donde pueden consultarse los alimentos que debemos reincorporar a nuestra dieta si no queremos llegar a tener que prescindir de ellos.

El respeto al medio ambiente response a la pregunta… ¿desde dónde?

Los productos frescos, de proximidad o de kilómetro cero son el referente en esta área. Estos simples conceptos no hacen más que recordarnos el corto trayecto que recorrían los alimentos que ingerían nuestros ancestros. Las personas, la agricultura, la pesca y la ganadería siempre hemos formado parte de ese todo que facilita el equilibrio y la armonía. Una vuelta a los orígenes que favorezca a la naturaleza y a su sostenibilidad.

Para salvaguardar el conocimiento generado a lo largo del tiempo en convivencia de la alimentación de las personas con su entorno, Slow Food puso en marcha hace cerca de quince años el proyecto “Baluarte”. Su objetivo es facilitar el “asesoramiento a productores de alimentos artesanales, con la finalidad de conservar sus métodos de trabajo, desarrollar mercados, salvaguardar patrimonios y educar a los consumidores.” En los 59 países en los que se desarrolla, este proyecto cuenta con más de 400 productos y 1.600 productores.

Las inquietudes de la ciudadanía en el ámbito de la sostenibilidad son crecientes y los restauradores, convencidos y sabedores de esta tendencia, se convierten en “intérpretes de un territorio que ponen en valor a través de su creatividad” En la plataforma de Slow Food España disponen de un listado de restaurantes donde podrás degustar el sabor de su tierra.

En conclusión, debemos conocer todas las opciones a nuestro alcance para poder elegir de forma responsable y ser conscientes de cómo nuestro consumo interfiere en la sostenibilidad de nuestro entorno, nuestra comunidad y nuestro propio cuerpo. ¡Buen provecho!

Fuente de la imagen: http://ibertakanes.com/

 

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2 comentarios

  • Ioneli dice:

    No conocía la corriente Slow Food. Muy interesante! Gracias

    • Miriam Torres dice:

      Gracias a ti por tu interés. Se trata de una corriente poco conocida y, como apuntas, muy interesante. Para saber más puedes continuar investigando a partir de los enlaces del artículo. ¡Saludos!

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