Reducir, Reutilizar y Reciclar: la ropa usada

Autor/a: el 8 febrero, 2012

La crisis hace mella, pero irremediablemente comprar nos hace felices, así que cada vez somos más los que nos acercamos a tiendas de segunda mano sin ser conscientes de las consecuencias positivas que conlleva.

Los cambios de moda no ocurren por casualidad, detrás de ello están las industrias textiles que quieren vender más, desean que dejemos de vestir nuestra ropa usada y realmente lo consiguen. Nuevos diseños y colores muy diferentes a los de la temporada anterior para que el cambio de moda se note realmente. ¿Pero qué consecuencias tiene este consumo compulsivo de ropa?

Dicen las estadísticas que cada español se deshace cada año de 7 a 8 kilos de ropa. Más de 300.000 toneladas de ropa usada, mucha en perfecto estado, que acaban cada año en la basura o en los contenedores. Es importante saber que la producción textil tradicional genera un impacto ambiental muy negativo por dos razones; el constante consumo y la forma de producción involucrada en su fabricación.

Conozcamos nuestra ropa.

Nuestra ropa habitual está hecha de cuatro tipos de materiales básicos: el algodón, la lana, la seda y las fibras sintéticas.

  • El algodón se obtiene del cultivo de una planta que precisa muchos fertilizantes, pesticidas y agua. Un ejemplo de esto es la desertización de la cuenca del que era el cuarto lago más grande del mundo: El Mar de Aral en Rusia.
  • Las fibras sintéticas, como el nailon, el perlé, la licra, se obtienen de derivados del petróleo y su fabricación genera una importante contaminación atmosférica. También se usan productos químicos para su elaboración provocando daños para la salud.
  • La seda se obtiene del capullo de ciertas orugas y la lana de las ovejas. Las prácticas agrícolas y ganaderas para obtener estas materias primas han de realizarse con modelos de economía sostenible para que respeten el medio ambiente.

En los últimos años grandes marcas como H&M, Levi´s o Nike lanzaron líneas de productos ecológicos. Incluso la marca deportiva llegó a desarrollar camisetas de fútbol a partir de PET reciclado, mostrándole al mundo cómo la “basura” se puede convertir en un importante material. Pero son pequeñas compañías o diseñadores particulares los que realmente están dando el impulso a este tipo de producción. Tal es el caso de OAT Shoes (con sus zapatillas biodegradables que se pueden “plantar”);  Chunchino (que elabora indumentaria “verde” para bebés); o las colecciones de Ana Walsh a partir de prendas vintage.

Y es que cada vez existen un mayor número de tiendas donde poder comprar este tipo de ropa. Pero ¡ojo!, el hecho de que diseñadores comiencen a usar fibras naturales como el algodón orgánico o el bambú es parte de la solución para evitar el cambio climático y el uso del petróleo, pero no debemos caer en la solución rápida y fácil. No olvidemos que estas fibras naturales son recursos limitados y es aquí donde la ropa de segunda mano es una buena alternativa.

En España los ayuntamientos conocen este problema y ponen a disposición del ciudadano distintos contenedores donde depositar la ropa usada, y según el estado en que se encuentre la destinan a distintos receptores. La de mejor calidad (15%) se destina a la venta en las 14 tiendas de ropa de segunda mano “Humana” (empresa rodeada de una gran polémica por su interés empresarial). La ropa aprovechable (42%) se envía a África para que las asociaciones locales la vendan a pequeños comerciantes o la repartan en situaciones de emergencia. La ropa deteriorada (37%) se vende a empresas de reciclaje textil, que la utilizan para hacer trapos, rellenos para colchones, cojines, y otros productos. Sólo la que está muy deteriorada,  inservible (6%), va directamente a la basura.

A la hora de comprar ropa de segunda mano te damos algunos consejos:

  • Revisa la ropa con atención porque en ocasiones tiene fallas que son aparentemente imperceptibles a nuestros ojos, pero que notamos al llegar a casa.
  • Aprende a distinguir las manchas. Las de frutas casi nunca salen, las de aceite tampoco.
  • Ojo si la persona es alérgica al polvo y a los químicos “mata polillas”. La ropa que permanece guardada por largos períodos puede tener ácaros, por lo que generalmente se utiliza algún tipo de químico para su extinción. Lávala bien con agua y jabón antes de usarla.
  • Si realmente te gusta algo, no esperes comprarlo más barato en la tienda del lado. Recuerda que son prendas únicas.

Para los desconfiados, saber que antes de ser vendida, las prendas deben pasar por un estricto proceso de sanitización. Este método busca prevenir cualquier contagio y lograr que la gente confíe en la ropa que está comprando, quitándole el miedo a comprar ropa usada.

Cuando compremos ropa, además de satisfacer una necesidad o deseo, estamos colaborando económicamente con todos los procesos que hicieron posible el artículo, tanto en el ámbito medioambiental como social (no olvidemos las ultimas noticias del grupo Inditex). Hace falta que la gente se conciencie de que la ropa se puede reciclar, no sólo para hacer nuevas prendas, sino para poder vestir a otras personas con menos recursos. Y lo que parece una tendencia muy innovadora, práctica, divertida, y barata es además la mejor opción para cuidar nuestro medio ambiente. Y no es una actitud nueva. ¿A caso no hemos tenido todos un primo o hermano mayor que te daba aquella ropa que ya no le servía?

Para más info: Ecologistas En Accion

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