Som energia; la electricidad verde

Autor/a: el 25 octubre, 2011

Som energia es el nombre de la primera cooperativa catalana de energías renovables. La idea surgió del holandés Gijsbert Huijink que afincado en Cataluña y profesor de Universidad de Girona, advirtió del vacío que existía en cuanto a las cooperativas de energías renovables en España.

Según Eduard Quintana, promotor de la idea, el objetivo de esta cooperativa catalana, es promover exclusivamente proyectos de electricidad limpia, gracias a la financiación de los socios para venderla en el mercado. Los socios a su vez disponen de electricidad limpia con la garantía de que proviene de fuentes renovables.

Som energia sería el primer intento por cambiar la situación actual del país en cuanto al consumo de energías contaminantes. Actualmente ya está vendiendo electricidad verde certificada pudiendo ofrecérsela a todos sus socios en cualquier lugar de España.

Esta cooperativa busca también iniciar los primeros proyectos propios de producción de energía, y centrar sus actividades en instalaciones de poco impacto medioambiental, como lafutura cubierta fotovoltaica en Lleida que permitirá producir electricidad para unas 40 familias o también la creación de un pequeño parque eólico con un solo aerogenerador, aunque en este último proyecto aún no hay municipio candidato.

Este tipo de cooperativas que ya existen desde hace años en países como Francia ( Enercop) o en Bélgica( Ecopower), permiten un modelo más democrático en el que los usuarios son los que toman las decisiones sobre el tipo de energía que desean.

som-energia

Esta iniciativa, sin animo de lucro, sustituye a las compañías eléctricas tradicionales ya que actúa directamente como empresa comercializadora de electricidad, siendo la que facture el suministro en los hogares.

En la segunda edición de Diálogos en la granja, (nuestro Think tank que tenemos con el IESE), quisimos conocer, comprender y buscar soluciones reales respecto a las energías renovables, no como una alternativa, sino como una necesidad, debido ala actual situación que resulta insostenible por razones de tipo medioambiental, económico, estratégico y ético.

En esta edición de Diálogos, entendíamos que el sistema no es, ni podrá ser perfecto. Que somos nosotros, las personas, las que lo hacemos funcionar y por tanto los responsables de inyectar valores como honestidad, esfuerzo, prudencia o moderación en los mercados. Buscando la combinación de medidas más adecuadas para cada caso sin perder nunca del horizonte: el bien común.

Dos años después vemos que las conclusiones, obtenidas por el grupo de expertos no iban desencaminadas sino todo lo contrario, comienzan a ser tangibles y reales. Desde y por que no? Os damos la enhorabuena por tan interesante proyecto.

 

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